Infraestructura estratégica para Yucatán
. 5 noviembre, 2018

“La visión sin la ejecución solo es alucinación” –Henry Ford

En días en que los grandes proyectos de infraestructura consumen buena parte de la discusión pública, vale la pena reflexionar sobre los principales retos que Yucatán enfrenta en la materia. ¿En qué estado se encuentra nuestra infraestructura? ¿Cuáles deberían de ser los próximos grandes proyectos? ¿Cuáles son las prioridades y qué puede esperar más tiempo?

Empecemos por lo básico: persiste el rezago en infraestructura urbana. En Yucatán, 99.2% de las viviendas tienen acceso a electricidad, 98% tienen agua entubada y 87% tiene acceso a drenaje, colocando a nuestro estado en las posiciones 20, 8 y 29, respectivamente. Podemos estar mejor. Lo contrario es cierto en infraestructura de telecomunicaciones. Estamos en la posición 9 en acceso a internet (47%) y en la 16 en penetración de la telefonía móvil (74%). Nada mal; y lo que es mejor: si consideramos la capacidad que tiene la red carretera para garantizar el transporte tomando en cuenta la población y la superficie, ocupamos la posición 6 en suficiencia vial. Ojo, esto no quiere decir que el transporte público funcione adecuadamente; son cosas distintas.

El Aeropuerto Internacional Manuel Crescencio Rejón es otra buena noticia: ya es el octavo más importante de México en flujo de pasajeros, con un crecimiento anual cercano al 15% y destacando por ser uno de los más seguros. Lo mismo se puede decir de Puerto Progreso. Entendiendo que la vocación de Puerto Progreso no debe ser competir con los grandes puertos comerciales del Golfo de México —Dos Bocas, Coatzacoalcos, Campeche, Tampico-Altamira, Veracruz y Tuxpán—, mucho más cercanos a los grandes mercados de consumo del centro y a las zonas de extracción y producción de petroquímicos y energía, Progreso está cumpliendo aceptablemente bien dos funciones vitales para la salud económica de nuestro estado: la importación de granos para consumo agrícola y la exportación de las manufacturas que se producen en territorio yucateco.

La principal área de oportunidad de Puerto Progreso es la atracción de cruceros. Los 94 arribos registrados en 2017 y los 112 en 2018 son una décima parte de los que recibe Cozumel y una tercera parte de los que recibe Majahual. En días recientes, el nuevo gobierno del estado anunció algunas acciones para incrementar el atractivo y la competitividad turística del puerto. Me parece un acierto. Su éxito dependerá de factores que desafortunadamente poco o nada tienen que ver con la infraestructura portuaria: el control del ambulantaje, el cuidado del medio ambiente, la disponibilidad de servicios atractivos para los turistas e inclusive la estética de las zonas cercanas a la posición de desembarque.

Asunto aparte y muy polémico es nuestra infraestructura energética. El déficit de gas natural es un problema real que debemos de resolver con miras a garantizar un abasto constante y barato de energía para los hogares y las industrias que representan una ventaja competitiva para el estado. Yucatán no necesita producir tanta energía como las entidades que albergan industrias pesadas de alto consumo eléctrico. Nuestro futuro económico yace en los servicios financieros, informáticos, científicos y turísticos, industrias con consumos eléctricos muy inferiores a la siderúrgica, farmacéutica o automotriz. Reitero, sí hace falta más energía constante y barata, pero dentro de lo razonable para el desarrollo de las industrias que nos harán económicamente fuertes.

Para terminar con una nota positiva, aprovecho para destacar que el 80% del presupuesto para programas de infraestructura en Yucatán en el año 2017, provenientes del Programa Nacional de Infraestructura, fue dirigido al sector turístico. Así es querida lectora, querido lector, ya contamos con las bellezas naturales, las joyas históricas, las delicias culinarias, la seguridad y la infraestructura turística necesarias para ser líderes nacionales en la materia. Partamos de esa base para planear lo que viene y apostarle fuerte a la creación de experiencias y cadenas de valor para los turistas nacionales y extranjeros que nos visitan. Se trata de depender de nosotros mismos, de nuestras fortalezas, de lo que podemos controlar. Y si llega el Tren Maya, que sea bienvenido, pero como un complemento de lo que hoy ya nos distingue.

***

En menos de 280 caracteres: Una de las razones por las cuales la cumbre que arrojó como resultado a la Iniciativa Mérida se realizó en Yucatán fue que el aeropuerto de Mérida cuenta con la capacidad para recibir aviones 777, convirtiéndolo en destino estratégico para los representantes del gobierno estadounidense. Otra buena razón para contar con infraestructura de clase mundial.

Artículo publicado en el Diario de Yucatán, el 6 de noviembre de 2018.