La ciudad más competitiva de México
. 27 agosto, 2018

“El éxito es donde la preparación y la oportunidad se encuentran” –Bobby Unser

La competitividad es una forma de medir en relación a los demás, como una carrera donde importa qué tan bien le va a uno respecto a los otros. En otras palabras, la competitividad es la capacidad de atraer y retener talento e inversión. Si usamos este concepto para medir y evaluar a las ciudades, se podría decir que una ciudad es competitiva en la medida en que logra atraer y retener talento e inversión.

La semana pasada, la empresa de investigación Gabinete de Comunicación Estratégica publicó su reporte Ciudades más habitables de México 2018, para el cual realizaron encuestas representativas telefónicas a 30,400 personas en 76 ciudades y 16 alcaldías de la Ciudad de México. Las entrevistas se realizaron entre el 23 de marzo y el 14 de abril de 2018 y los datos se usaron para construir cinco índices que intentan medir diferentes dimensiones que contribuyen a que una ciudad sea habitable: desempeño de alcaldes, satisfacción con servicios municipales, calidad de vida, cohesión social y disposición a promover la ciudad.

Si bien en la evaluación global de las cinco dimensiones San Pedro Garza García, Nuevo León, ocupa el primer lugar como la ciudad más habitable de México, nuestra bellísima Mérida en promedio figura entre las primeras cuatro. Ocupamos el lugar nueve en calidad de vida, el cinco en cohesión social, el dos en satisfacción con servicios municipales, el dos en disposición a promover al ciudad y el uno en desempeño de alcaldes. Otras ciudades que aparecen en las posiciones más altas son San Nicolás de los Garza, Nuevo León; Saltillo, Coahuila; Hermosillo, Sonora; Monterrey, Nuevo León; Benito Juárez, CDMX; Miguel Hidalgo, CDMX; y La Paz, Baja California Sur.

Lo interesante de evaluaciones como Ciudades más habitables de México 2018 no solo es que llenan de orgullo a quienes vivimos y pasamos tiempo en ellas, sino que nos dicen mucho sobre la competitividad y, sobre todo, el potencial de estas ciudades. Y es que, querida lectora, querido lector, el potencial de Mérida es enorme y apenas lo estamos descubriendo. En tiempos en los que docenas de ciudades son presas del crimen organizado y dependen del humor del presidente Trump para atraer inversiones y seguir exportando lo que producen, Mérida destaca por su seguridad, su tejido social, su atractivo turístico, su cercanía a la CDMX, a la Costa Este de EE.UU. y a Texas, sus universidades públicas y privadas, la calidez de su gente y su sector privado comprometido y trabajador. Mérida, a diferencia de las ciudades habitables de Nuevo León y Coahuila, no está al borde de una crisis de seguridad. Mérida, a diferencia de las alcaldías de la CDMX, no está saturada, y no está en una crisis de tráfico y contaminación.

En tiempos de cambios que nos llaman a pensar sobre el futuro de Yucatán, vale la pena meditar profundamente sobre cómo queremos aprovechar a Mérida, nuestro principal activo económico, político y social: la ciudad más habitable de México. El reto no es lograr que vengan más turistas o atraer más inversiones —tanto los turistas como las inversiones vendrán si hacemos bien las cosas—. El reto es definir qué queremos para Mérida y Yucatán en los próximos 20 y 50 años, para desde hoy empezar a tomar las medidas necesarias para materializar esa visión.

En lo personal, pienso que Mérida tiene todo para convertirse en la capital de la innovación en México, en un hub de servicios informáticos y financieros del más alto nivel, en una potencia educativa en carreras tecnológicas e ingenierías, en el destino preferido para turismo médico y de retiro de Canadá y Estados Unidos, y en el centro neurálgico de varios anillos y rutas de turismo cultural, histórico, gastronómico y de playa de clase mundial. El reto, por supuesto, es asegurarnos de que este desarrollo se realice sin dañar el medio ambiente —que sea sustentable—, y que sirva para detonar las economías regionales y reducir la brecha de desigualdad entre Mérida y el resto del estado. ¿Le entramos?

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En menos de 280 caracteres: Mérida es tan competitiva para atraer talento que pronto se podría convertir en el destino preferido de profesionistas mexicanos del más alto nivel. No tengamos miedo a atraer ese talento que puede ser generador de empleo y motor de innovación.

Artículo publicado en el Diario de Yucatán, el 28 de agosto de 2018.