Limpiar nuestras playas
. 3 abril, 2017

“El que cree crea; el que crea hace; el que hace se transforma a sí mismo y a la sociedad donde vive” —Proverbio maya

Querida lectora, querido lector, a pocos días de Semana Santa es probable que ya tenga planes para tomar un descanso con la familia. Es más, es probable que ya tenga planes para ir a alguna de nuestras maravillosas playas: Progreso, Celestún, Sisal, Puerto Lagartos, Telchac, Chuburná y muchas más.

Pero así como planea sus vacaciones, lo invito a que haga un turismo responsable; que ayude a preservar los recursos naturales que tenemos y mantener a Yucatán como una referencia mundial de desarrollo sustentable. Esto viene a colación porque conozco a varias personas que empezaron un movimiento que me motiva por su energía y que cada vez cobra mayor relevancia por la coyuntura que estamos viviendo.

Tenemos preciosas playas pero la realidad es que muchas están sucias, hay basura tirada por todos lados y eso se convierte en un problema, tanto para el turismo que frecuenta las playas como para la gente que vive en la localidad. La basura afecta al paisaje, pero sobre todo genera problemas de salud y ambientales. La misma SEMARNAT ubica a los residuos domésticos y los desechos como factores importantes que afectan la calidad del agua en las playas. Además, la basura es causa de muerte para miles de peces y aves que circulan todos los días en ellas.

Por ello, el esfuerzo reciente de un colectivo llamado Yucatán limpia tu playa, que tiene por objeto despertar conciencia social sobre la basura que tiramos en la playa, es importante. Más allá de su propio objeto, creo que el esfuerzo de Yucatán limpia tu playa refleja dos cosas: primero, que sí somos capaces de organizarnos para resolver problemas cotidianos; y segundo, que tenemos un enorme capital social en Yucatán, quizá más grande de lo que creemos.

Yucatán limpia tu playa es reciente. Inició hace dos años, en 2015, cuando Vivi decidió poner manos a la obra para recoger, junto con Manuela, la enorme cantidad de basura que había en la cuchilla de Progreso. A raíz de este primer esfuerzo, poco a poco se fueron acercando más personas para acompañarlas. Su iniciativa personal inspiró a muchos, a tal punto que eventualmente lograron levantar más de 20 toneladas de basura.

Así inició una pequeña campaña de personas que querían limpiar sus playas, principalmente en Yucaltepén, Progreso. ¡El año pasado lograron reunir a más de 100 personas en un día para levantar 4.5 toneladas de basura en la playa! Encontraron botellas de PET, cordeles, aros de plástico, latas de cerveza y popotes, entre muchas otras cosas. Y así como se encontraban basura, también había animales muertos por la intoxicación que sufrieron, otros más porque la basura les entorpeció su andar y murieron de agotamiento.

El hecho es que podemos evitar que estos problemas se perpetúen, al menos en cierta medida y con respecto a las posibilidades de cada quien. La primera opción que se nos presenta es cambiar algunos hábitos de consumo. Por ejemplo, utilizar lo menos posible botellas de plástico, cargar los víveres de las compras con bolsas que podamos volver a utilizar, no utilizar popotes, y no utilizar platos, vasos o productos fabricados con unicel. Expertos estiman que el unicel tarda mil años en degradarse. Así de grave es el daño, pero también así de importante puede ser el beneficio de no utilizarlo.

Por otro lado, está la posibilidad de sumarse directamente a Yucatán limpia tu playa. En tal caso recomiendo buscar la cuenta en Facebook @yucatanlimpiatuplaya para contactar al colectivo. Eso no significa que todos los esfuerzos tienen que ser presenciales, también es posible apoyar con donativos en especie, tales como guantes o escobas especiales para playa.

Sin duda una valiosa lección de este esfuerzo es que los yucatecos somos capaces de organizarnos por cuenta propia para resolver nuestros problemas. Aunque los retos que enfrentamos con la basura son muchos, me deja un buen sabor de boca saber que hay mucha gente a quien le importa lo que ocurre en su alrededor y está dispuesta a tomar cartas en el asunto.

Así como estas jóvenes se organizaron desde hace dos años, todos los yucatecos podemos buscar que nuestras condiciones de vida mejoren en distintos ámbitos y espacios de la vida pública. No solo está el problema de las playas, también está el tema de la seguridad, la educación, la corrupción, la salud, el transporte público y muchas cosas más. Problemas no faltan, lo que faltan son las propuestas y la organización para resolverlos.

Mientras tanto, querida lectora, querido lector, amablemente le pido que en estas vacaciones de Semana Santa intente disminuir su producción de basura y busque dejar la playa más limpia de cómo la encontró, sobre todo si viaja a alguna playa en nuestro paradisiaco estado. El cambio debe ser global, pero primero es necesario empezar por uno mismo. Con pequeños pasos como éste demostraremos que ¡podemos estar mejor!

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Anuncio Parroquial: Mañana miércoles estaré con Alejandro Poiré, secretario de Gobernación durante el sexenio de Felipe Calderón, discutiendo cómo mantener la paz y la tranquilidad en Yucatán. El tema me parece de suma relevancia en la coyuntura tan complicada que estamos viviendo. Además, la conversación será moderada por Nacho Lozano, un joven periodista que destaca por su sensatez y frescura. La cita es en la Universidad Marista a las 5:30pm. Por favor confirmen su asistencia en http://www.marista.edu.mx/p/1443/seguridad. El cupo es limitado. ¡Allá nos vemos!

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En menos de 140 caracteres: Desde hace años Yucatán ha salido consistentemente entre los estados con las playas más limpias del país, nada mal. Hay que mantenerlo.

Artículo publicado en el Diario de Yucatán, el 4 de abril de 2016.