Los maestros de Yucatán son los mejores de México
. 18 septiembre, 2017

“La labor de un profesor moderno no es cortar junglas sino irrigar desiertos”

-C.S. Lewis

Este 2017 se cumplen diez años desde que Mexicanos Primero empezó a reconocer la labor ejemplar de los profesores de educación básica en escuelas públicas, a través de su Premio ABC. El nombre de este premio nace de la necesidad de que los maestros se distingan por buscar el Aprendizaje de todos sus alumnos, el Beneficio para la comunidad a través del trabajo en equipo y la voluntad constante de superación y rendición de cuentas, con la Certificación periódica (ABC).

En esta ocasión, el premio es personalmente un doble gusto. Primero, porque tengo el honor de ser parte del patronato y del comité directivo de Mexicanos Primero, lo que me ha permitido ser testigo de cómo, año tras año, esta organización ha contribuido de forma sistemática a mejorar la calidad de la educación en México. En segundo lugar, porque tres yucatecos fueron galardonados con el Premio ABC 2017: José Dolores Chan Cuevas, Director de Primaria en Motul y, por otro lado, Ricardo Enrique Cetina Flores y Rogelio Aké Mugarte, de la Primaria Valladolid.

José Dolores es un líder pedagógico, que lleva once años de servicio promoviendo el desarrollo colaborativo de estrategias para atender a todos los niños de la escuela. En la primaria que dirige, ha logrado que las maestras y los maestros se acerquen a las TIC (Tecnologías de la Información y Comunicación) e incluye a las familias en la toma de decisiones. Busca inculcar el aprendizaje en las niñas y los niños, así como la asistencia y la permanencia en la escuela.

Por otro lado, están Ricardo Enrique y Rogelio, quienes, como supervisores, han promovido un aprendizaje entre pares orientado a fomentar la cultura y la lengua maya en sus zonas escolares. Con el desarrollo para docentes, directores y familias, han logrado un gran avance en la revaloración de la lengua maya, la lucha contra la discriminación y el aprecio de la interculturalidad. Además, su labor en equipo ha servido de ejemplo para otros docentes de cómo el trabajo colaborativo puede traer avances a una comunidad.

Es importante que se reconozca la labor de docentes comprometidos con el desarrollo integral de los niños. Un maestro es un transmisor de conocimiento y una guía a muchos niveles para los jóvenes que están todavía conociendo el mundo. Sobre todo, en la primaria, un docente es el responsable de encauzar a los alumnos a que aprendan a despertar su curiosidad y decidan qué hacer el resto de sus vidas. Yo todavía me acuerdo de los mejores maestros que tuve en primaria, secundaria y preparatoria, quienes, hasta cierto punto, son responsables del profesionista que soy hoy en día.

Que en Yucatán estén tres de los siete profesores premiados este 2017 habla muy bien del compromiso que tenemos para superar nuestros retos educativos. Tan solo el año pasado, Yucatán ocupó el lugar 14 de 32 en el Índice de Cumplimiento de la Responsabilidad Educativa 2016, con una calificación aprobatoria en 6 de 10 puntos. Mientras es evidente de que hay áreas de oportunidad importantes que hay que atender en temas de aprendizaje, es de reconocer la labor que tienen los docentes en el estado en cuanto a la asistencia, la evaluación y el liderazgo dentro y fuera del salón de clases.

También me alegró encontrar y saludar en el evento de premiación al secretario de educación pública del estado, Víctor Caballero. Sin duda, para avanzar en temas tan importantes como la educación, el esfuerzo conjunto de distintos sectores (iniciativa privada, gobierno y los mismos maestros) es una condición que debemos de cumplir. Espero que este premio a tres yucatecos sea señal de que los siguientes años redoblaremos esfuerzos y mejoraremos las condiciones en las que aprenden nuestros niños en las escuelas públicas. Por ahora, ¡celebremos que en Yucatán tenemos de los mejores maestros de México!

En menos de 140 caracteres: El promedio de escolaridad en Yucatán es de 8.8 años, por debajo del 9.2 nacional. Todavía hay mucho qué trabajar.

Artículo publicado en el Diario de Yucatán, el 19 de septiembre de 2017.