Mantener nuestra seguridad
. 24 abril, 2017

“Éramos una pandilla como de 25, tanto adultos como menores. Tomábamos, robábamos y peleábamos con otras pandillas” —Joven yucateco

El pasado miércoles 5 de abril Más Yucatán presentó la “Radiografía de la Seguridad en Yucatán”, con el objetivo de poner sobre la mesa evidencia empírica sobre las condiciones de seguridad que vivimos en nuestro estado y los potenciales riesgos que corremos, así como las propuestas para hacer frente a nuestros problemas. Se trata de un tema no menor para los yucatecos, que nos enorgullecemos de todavía vivir en un estado relativamente seguro y pacífico, sobre todo en comparación con otros rincones del país. A continuación les comparto los hallazgos más importantes del documento así como las principales propuestas.

Homicidios y violencia

Hay que empezar por decir que Yucatán tiene la tasa de homicidio doloso más baja del país –2.33 casos por cada 100 mil habitantes, similar a la de Bélgica o Canadá. Sin embargo, esto no lo hace un estado libre de violencia. La mayor parte del delito y la violencia en el estado tiene como origen la conflictividad social y los delitos patrimoniales, a diferencia de lugares con alta criminalidad relacionada con la delincuencia organizada.

De los homicidios dolosos, sólo 12 por ciento de los registrados en Yucatán en 2016 se cometieron con un arma de fuego, lo que contrasta con la cifra nacional, que ese año alcanzó 62 por ciento. Por otro lado, 82 por ciento de los homicidios son perpetrados con arma blanca y otro tipo de instrumentos. Este tipo de homicidios se relacionan en mayor medida con violencia resultado de conflictividad social, como riñas, violencia de género o crímenes de odio.

El homicidio doloso con arma blanca y otro tipo de armas muestra una tendencia al alza, sin embargo todavía sigue en niveles relativamente bajos, por lo que el problema sigue siendo controlable. Es en este tipo de contextos que la prevención se vuelve un tema clave y que no debe de posponerse para momentos futuros, en los que la conflictividad haya incrementado.

Un factor importante de conflicto dentro del estado es el que se da entre pandillas, mismas que, hasta el momento, no hay evidencia para señalar que trabajen para los cárteles del narcotráfico. Lo anterior no significa que no exista un mercado de drogas ilegales en Yucatán; sí existe, pero el estado todavía no es escenario de disputas territoriales relacionadas con esta actividad.

Victimización

El punto de vista de las víctimas permite ver el otro lado de la moneda en términos de seguridad. En el caso de Yucatán, nos revela que en Yucatán hoy en día más personas son víctimas del delito que hace cinco años. Por otro lado, un alto porcentaje de las víctimas del estado (40 por ciento) conoce a su agresor en comparación con el total nacional (20 por ciento), lo cual nos habla de comunidades pequeñas donde la gente se conoce entre sí. Finalmente, en Yucatán, las víctimas de algún delito percibieron el uso de alcohol o drogas en su agresor más que en cualquier otro estado del país, con 45 por ciento de las víctimas percibiéndolo así.

Contexto institucional

Los datos en este rubro son bastante optimistas. Por un lado, la población yucateca tiene los porcentajes más altos de percepción de confianza en las corporaciones policiacas de su entidad. Aunque por otro lado, la efectividad del sistema de justicia, sobre todo de los ministerios públicos, está por debajo del promedio nacional.

En cuanto cifra negra, es decir, los crímenes que no se denuncian, Yucatán está por debajo del promedio nacional, sin embargo la cifra no deja de ser preocupantemente alta. A nivel nacional este fenómeno alcanza en promedio 92.7 por ciento de los delitos captados por ENVIPE ocurridos entre 2010 y 2015. En Yucatán, la cifra negra para el mismo periodo de referencia es de 90.2 por ciento.

Finalmente, el gasto en temas de seguridad creció entre 2002 y 2017 en mayor medida que el gasto público estatal en su conjunto. Así, mientras el presupuesto total del gobierno estatal creció 172 por ciento entre 2002 y 2017, el de seguridad aumentó 468 por ciento. No obstante, preocupa el recorte de 16 por ciento en los recursos para la fiscalía estatal en 2017, sobre todo cuando su ineficacia está registrada con datos duros.

Propuestas para mantener la paz

Dado el diagnóstico, podemos decir que Yucatán continúa siendo un estado relativamente tranquilo y con problemas de delitos que no han escalado tanto como muchos otros estados del país. Sin embargo, los riesgos de que esta realidad no continúe crecen paulatinamente. Por ello, propongo estas cinco ideas que pueden ayudarnos a mantener la paz en nuestro querido estado:

1. Reinserción social de miembros de pandillas. Enfocar servicios públicos a poblaciones lejanas de los servicios públicos, tales como los jóvenes pandilleros. Estos servicios tendrían que ser específicamente de salud emocional, oportunidades de estudio y capacitación para el empleo.

2. Atención de adicciones. Una política de salud pública eficaz no solamente reduciría los casos de violencia intrafamiliar u otros tipos de violencia potencialmente letal, sino también el ausentismo laboral y accidentes viales.

3. Fortalecer el rol del juez de paz en el sistema de justicia. Las medidas de justicia alternativa generan menores índices de reincidencia en la comisión de delitos menores entre adultos y adolescentes, así como de la reducción de delitos a nivel local.

4. Prevención del delito basada en evidencia. Los recursos públicos deben enfocarse con los principios de focalización, pertinencia, complementariedad y transparencia y rendición de cuentas.

5. Mayor transparencia en el gasto estatal en seguridad pública en general y en los recursos destinados a Escudo Yucatán en particular.

En estos tiempos, la prevención es la mejor medicina. No nos confiemos pensando que nuestra seguridad es permanente, hay que trabajar para mantener nuestra tranquilidad, y para que nunca más se registren asesinatos como el de Ema Gabriela Molina Canto. Nunca es nunca.

El informe se puede leer aquí www.masyucatan.com

En menos de 140 caracteres: En Yucatán hay casi tres expendios de alcohol por cada escuela. Reflexionemos sobre nuestras prioridades.

Artículo publicado en el Diario de Yucatán, el 25 de abril de 2017.