El poder del fútbol
. 3 julio, 2017

“El fútbol es lo más importante entre las cosas menos importantes” –Jorge Valdano

Debo confesar que el fútbol me gusta, pero me produce una especial euforia cuando juega la Selección Mexicana. Creo fervientemente en el poder del balón, sobre todo cuando nuestro equipo representa a las y los mexicanos y alimenta nuestras expectativas de éxito. Por ello, ahora que acaba de terminar la Copa Confederaciones y aprovechando la época de vacaciones, quisiera invitar a las lectoras y los lectores de esta columna a hacer una breve reflexión: El fútbol no solo es un gran deporte, sino que presenta oportunidades para impulsar el Poder Suave de un país en el entorno internacional y, con ello, su propio desarrollo económico.

Tal como he escrito en otras ocasiones, según Joseph Nye el Poder Suave es la habilidad que un actor tiene para hacer que otros realicen acciones que se quieren. A diferencia del Poder Duro, basado en la fuerza, el Poder Suave busca la persuasión y la seducción, de tal forma que se puedan lograr los objetivos sin necesidad de recurrir a la coerción.

Como explica desde hace tiempo el talentoso embajador Arturo Sarukhan, el Poder Suave es especialmente útil en tiempos de paz y puede ser una fuente importante de desarrollo económico. Un ejemplo de esto es Rusia, que, si bien hoy tiene una disputa internacional con Estados Unidos por avanzar sus esferas de influencia, también ha sabido aprovechar los recursos a su alcance para avanzar la imagen de un país fuerte. Tan es así que durante la primera década de este milenio tuvo tasas de crecimiento económico cercanas al siete por ciento.

¿De qué recursos hablo? De los cientos de años de historia rusa que albergan la cultura y las artes en uno de los países más grandes del mundo; de un canal de televisión llamado Russia Today (RT), que traduce sus contenidos a cuatro idiomas (inglés, árabe, alemán y español) y que en 2016 tuvo más de cuatro mil millones de visitas en YouTube; e inclusive de la imagen de su actual presidente, Vladimir Putin, que es visto como uno de los actores políticos más relevantes del mundo.

No obstante, el Poder Suave ruso no se limita a la cultura, los medios y la política. Como parte de su estrategia, Rusia también decidió hospedar dos de los eventos deportivos más importantes del mundo: los Juegos Olímpicos de Invierno 2014 y la siguiente Copa Mundial de Futbol en 2018. La misma táctica la han utilizado países como Brasil, Sudáfrica y China, todos pertenecientes al BRIC, quienes entre 2008 a la fecha han sido sedes de mundiales o de juegos olímpicos.  Hoy el mundo asocia a Brasil con el futbol y el deporte en mayor medida que lo hace con la corrupción y las crisis económicas.

¿Qué tan útil puede ser el Poder Suave para un país? Para probar su utilidad, vale la pena hacer la comparación entre Rusia y México. Primero, de acuerdo a The Soft Power 30, Rusia es el país número 27 en términos de Poder Suave en el mundo; México ni siquiera está en la lista de los 30 países. Segundo Rusia es un país enorme, sin duda, pero en términos de población apenas tiene 17 millones de personas más que nosotros. Así también, en 2015 nuestra economía representó el 83 por ciento de su PIB, de acuerdo a los datos del Banco Mundial. E incluso, tenemos mayor expectativa de vida que ellos, con 77 años en México en comparación de 71 en Rusia.

En otras palabras, Rusia y México tienen variables económico-sociales que los hacen más o menos comparables entre sí: población, economía y expectativa de vida; sin embargo, el Poder Suave de Rusia es mucho mayor al de México, así como lo fueron las tasas de crecimiento durante la década pasada. Mucho sin duda tiene que ver con la geografía, los recursos naturales y el poder militar, pero tampoco podemos descartar el uso del Poder Suave dentro de esta ecuación.

No hay mejor manera de ver el fútbol que como un gran deporte cuyos beneficios pueden trascender la cancha. Sin duda, los goles del Chicharito y la técnica y el liderazgo de Rafa Márquez son dignos de nuestro más grande orgullo. Pero es todavía mejor cuando vemos que nuestra Selección también porta el orgullo mexicano que puede trascender fronteras. El fútbol no solo es lo más importante de lo menos importante; también puede ayudarnos a que lo verdaderamente vital para nosotros —nuestro bienestar— alcance su verdadero potencial.

** Esta columna estará de regreso el martes 15 de agosto.

Artículo publicado en Reforma, el 4 de julio de 2017.