Primera infancia: la inversión con mayor retorno
. 15 mayo, 2018

“Todas las niñas y los niños del mundo necesitan un desarrollo infantil temprano adecuado para tener éxito en la vida” –James Heckman

Uno de los errores que más caros nos han salido en nuestro país es el de intentar resolver problemas complejos con soluciones de corto plazo. En las campañas electorales se suelen escuchar muchas promesas grandilocuentes, que por lo general quedan en el aire. Además, en los tres niveles de gobierno suelen proliferar los proyectos que persiguen resultados inmediatos, cuando los problemas verdaderamente importantes –como la salud, la educación y la seguridad pública– necesitan políticas de largo plazo, con objetivos claros y con indicadores medibles.

En este sentido, una de las deudas que tenemos como país es la inversión y la coordinación de políticas públicas para garantizar el desarrollo óptimo de las y los mexicanos en la primera infancia. La evidencia científica concluye que la inversión en esta etapa, comprendida entre la gestación y los 6 años, genera un retorno social y económico extraordinario, pues en esos primeros años de vida se desarrollan el cerebro, el metabolismo y las habilidades cognitivas, lingüísticas, motoras, emocionales y de autocuidado de las personas.

Los descuidos en la nutrición, la salud y el medio ambiente en que crecen los niños se traducen, más tarde, en enfermedades crónicas, daños irreversibles y rezago educativo. En los países donde este descuido es sistemático, la economía es poco productiva, los servicios médicos suelen estar saturados y existe poca movilidad social. Precisamente porque es una de las principales vías para combatir la desigualdad, como ha demostrado el Premio Nobel de Economía James Heckman, el cuidado de la primera infancia es una de las principales banderas preventivas de la UNICEF y de distintos organismos internacionales. Aumentar la inversión en el desarrollo sano en los primeros años de los niños puede cambiar radicalmente las perspectivas de futuro de un país.

En México, la inversión de la primera infancia no está incluida como prioridad, a pesar de su importancia, en la mayoría de las agendas de los candidatos. Por lo anterior, una coalición integrada por organizaciones de la sociedad civil, agencias internacionales e instancias académicas están promoviendo el Pacto por la Primera Infancia, un loable proyecto que tiene como objetivo principal poner en la discusión el tema y que los gobernantes y candidatos incluyan como prioridad en sus plataformas electorales los derechos de las niñas y los niños menores de 6 años.

La primera acción del Pacto consiste en lograr que todos los candidatos y candidatas, tanto los presidenciales como locales, firmen durante la campaña electoral 10 compromisos –que van de temas sanitarios a educativos– para mejorar la situación de los niños mexicanos. Una vez que el Pacto sea firmado deberemos trabajar juntos, sociedad, gobierno y empresarios, para vigilar que cada uno de los compromisos firmados se cumpla.

El pasado 17 de abril se realizó este ejercicio en la Ciudad de México convocando a la y los candidatos a la presidencia, en los próximos días tocará el turno de nuestro querido Yucatán para presenciar la firma del pacto y compromiso de los cuatro candidatos a la gubernatura. Es muy importante que avancemos en este tema en nuestro estado, donde, según la estimación de Coneval, 41.9% de los yucatecos viven en situación de pobreza, 20.6% cuenta con rezago educativo, 19.3% con carencias por acceso a la alimentación y 54.2% carece de seguridad social.

Por lo anterior, querida lectora, querido lector, te invito a seguir de cerca y apoyar este proyecto. Solo con este tipo de políticas de largo plazo podremos brindarles una vida más plena a las próximas generaciones. Nuestro futuro como nación y estado depende de nuestros niños. Garanticemos los derechos de la primera infancia, no mañana o pasado: hoy.

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En menos de 280 caracteres: Durante años los políticos pusieron de moda firmar compromisos ante notario público para contar un poco más de credibilidad. Ese modelo está agotado. Es momento de dar la palabra de cara a la sociedad, sin más miramientos que la rendición de cuentas.

Artículo publicado en el Diario de Yucatán, el 15 de mayo de 2018.