Se vienen días intensos
. 3 mayo, 2018

Querida lectora, querido lector, te comparto algunas reflexiones sobre el primer debate entre los candidatos a la gubernatura de Yucatán, esperando que, como a mí, te haya servido para contar con más información sobre las opciones que tendremos en la boleta el próximo 1 de julio.

El formato.

Pese a la rigidez de los tiempos, los segmentos y los bloques de preguntas, hubo momentos de diálogo y contraste, suficientes para marcar diferencias claras y visibles entre los candidatos. Los moderadores cumplieron con la encomienda. Lástima que el formato limitó su papel a hacer presentaciones, dar la palabra y llevar el tiempo, porque tanto José Luis Preciado como María José Gil Bolio son periodistas críticos, experimentados y sumamente diestros en el arte de hacer preguntas. La oveja negra fue el llamado “Comité de expertos”, que en vez de hacer preguntas interesantes desde su expertise (valga la redundancia), fungió como un comité de lectores de preguntas de la sociedad civil. Lo peor es que la mecánica para realizar las preguntas nos robó entre 10 y 15 minutos de los escasos 90 que duró el debate. Bienvenida la participación de expertos, pero en un papel que abone a la dinámica de la discusión.

Los candidatos.

Jorge Zavala se vio confuso, contradictorio y sin energía. Nunca terminó de entrar a la conversación con sus adversarios. Se metió varios autogoles y terminó hablando sobre la pobreza como si fuera el candidato de la derecha. Joaquín Díaz Mena, “Huacho”, fue estridente, nervioso y predecible. Se ahogó en su rencor hacia el PAN y tuvo problemas para articular propuestas concretas. Mauricio Vila estuvo echado para delante, al ataque y preparado. Le asestó varios golpes secos al candidato del PRI, pero terminó enganchándose con Huacho, distrayéndose de sus propuestas en materia de salud y combate a la corrupción. Mauricio Sahuí se mostró preparado, evasivo y confiado. Aunque supo articular su visión de continuidad para Yucatán, guardó un silencio sepulcral y desconcertante al ser cuestionado sobre su relación con Ivonne Ortega.

Lo bueno.

El contraste y la crítica entre Vila y Sahuí. Bienvenido el ejercicio de la libertad de expresión en aras de informar a la ciudadanía. Hoy sabemos mejor que ayer qué creen, qué proponen y de qué pie cojean. También aprendimos qué prefieren callar y cómo responden frente a acusaciones. Ahora toca revisar si las acusaciones que lanzaron son ciertas y exigir respuestas más claras y contundentes a futuros cuestionamientos.

Lo malo.

La discusión sobre seguridad dejó mucho que desear. Ninguno de los candidatos fue más allá de lugares comunes como fortalecer a la policía, prevenir la violencia, instalar más cámaras y, obvio, seguir confiando en el teniente “ya saben quien”. Basta de presumir nuestro primer lugar en seguridad como un derecho divino. La realidad es que la seguridad es algo muy frágil que podemos perder en cualquier momento. Espero que para el próximo debate y en el resto de la campaña podamos tener una discusión más seria y mejor informada al respecto. La paz y la tranquilidad de las y los yucatecos no se debe tomar a la ligera.

Lo feo.

Ver a Huacho, Zavala y Sahuí leyendo sus respuestas. Aunque Huacho fue quien abusó más de la lectura (y, por ende, quien se vio menos preparado), la realidad es que Zavala y Sahuí también lo hicieron, dejando dudas sobre su conocimiento de los temas y abonando a la creencia (¿la realidad?) de que los candidatos suelen ser excesivamente precavidos, mecánicos y conservadores, al grado que prefieren leer respuestas sencillas a asumir el riesgo de cometer una pifia. No cabe duda de que la cultura del debate en México y Yucatán sigue siendo muy pobre.

El saldo.

Zavala se mantiene en niveles bajísimos de voto. Huacho baja, perdiendo su pequeño momento tras el anuncio de su candidatura y estancándose en un lejano tercer lugar. Vila y Sahuí se mantienen, dejando todo en el aire para el resto de la campaña, para el segundo debate organizado por el IEPAC y para los debates que seguramente sostendrán en eventos organizados por sociedad civil. En resumen, se vienen días intensos de campaña.

Artículo publicado en el Diario de Yucatán, el 3 de mayo.