SNAHonesto.mx
. 8 mayo, 2017

“México debe pasar, de una vez por todas, de la condición histórica de país de un hombre a la de nación de instituciones y leyes”

– Plutarco Elías Calles, 1928

Es bien conocida la frase del hombre que alguna vez fue llamado el “Jefe Máximo de la Revolución” y uno de los padres del Sistema Político Mexicano. En 1928, México pasaba por un lento proceso de reconstrucción nacional en el que tenía que trazar, para bien o para mal, las líneas de su futuro; basado en reglas claras, alejado de personalismos políticos, de la corrupción rampante y de la violencia cotidiana.

A casi 90 años de distancia, pareciera que la aspiración de Calles sigue siendo eso, una aspiración. México enfrenta enormes retos para combatir la violencia, que recientemente se ha vuelto a disparar. Así también, la corrupción política se ha normalizado a tal punto de que ya no nos sorprendemos de saber que tal o cual gobernador ha endeudado su estado y que muy probablemente no enfrentará consecuencias por sus acciones.

La gran pregunta que todos debemos responder es ¿cómo construir el México que queremos? Partiendo de aquí, de la anomia que obstaculiza una organización social justa y el correcto funcionamiento de las instituciones de una democracia que permanece en obra negra.

Primero, empezando por reconocer lo bueno y lo que sí hemos logrado cambiar. México ha progresado en varios rubros las últimas nueve décadas, que han hecho que millones de mexicanos vivan mejor que sus abuelos. Por dar un ejemplo, en 1930 los mexicanos tenían una esperanza de vida de 34 años, en 2016 este dato llegó a ser poco más de 75 años, de acuerdo con el INEGI. Datos así nos permiten dimensionar que el cambio social sí es posible y que no estamos destinados a un futuro en particular.

En segundo lugar, nos queda aceptar la larga lista de pendientes que tenemos. Reconocer los avances no debe cegarnos ante los enormes retos sociales e institucionales que tiene el Estado mexicano en materia de aplicación de la ley y combate a la corrupción. Tenemos un arreglo institucional que no ha sido capaz de superar el uso selectivo de la ley, ni la rampante corrupción que carcome nuestras instituciones.

De esto he escrito en otras ocasiones, proponiendo la hipótesis de que a las instituciones les falta un componente central que tiene que tomar mayor protagonismo en nuestra política: la ciudadanía. Es necesario buscar activamente que las instituciones trabajen para la gente, en aras de que los mexicanos las conozcan y las usen para mejorar sus circunstancias y no estén como simples adornos de nuestra vida pública.

Por eso en Opciona decidimos impulsar un nuevo proyecto que ayude a las personas a acercarse a las instituciones, específicamente al Sistema Nacional Anticorrupción, llamado SNAhonesto.mx. Se trata de un tablero que da seguimiento a la implementación de los Sistemas Locales Anticorrupción de forma didáctica e integral. Para lograrlo, hemos empezado una alianza con más de 15 organizaciones de la sociedad civil a lo largo del país y a la que se irán sumando otras, para presionar que los SLAs se implementen de la mejor forma posible.

¿Qué nos dice hoy SNAhonesto? Que solo 10 de los 32 estados cuentan con una reforma constitucional adecuada, mientras  que el resto mantiene deficiencias preocupantes. Por otro lado, solo tres estados, Chiapas, Nayarit y Puebla, han concluido satisfactoriamente sus primeros procesos legislativos. Y en lo referente a las designaciones de los titulares de las instituciones que integrarán los SLAs, el rezago es total en todas las entidades. Estamos a poco más de dos meses del arranque del SNA el próximo 18 de julio y seguimos muy lejos de que los SLAs estén terminados.

SNAhonesto.mx contempla 11 variables en 32 estados de la república, lo que significa que la ciudadanía debe de estar pendiente de 352 procesos legislativos que pueden determinar el futuro de la lucha contra la corrupción en todos los rincones del país. Solo una ciudadanía crítica y organizada puede velar por el correcto funcionamiento de los SLAs, que por consecuencia nos llevará a una auténtica lucha contra la corrupción.

El México que queremos podrá parecer lejano todavía, pero la historia reciente nos corrobora que sí hay forma de caminar hacia futuros más brillantes. Nuestro país puede estar mejor si construimos y robustecemos instituciones  que le sirvan a la gente. El proyecto de SNAhonesto.mx busca que caminemos en esa ruta, con el fin último de que seamos los ciudadanos quienes llevemos la batuta dentro del combate a la corrupción.

Invito a todos a involucrarse en la lucha por un #SNAhonesto que sea por y para la gente: www.snahonesto.mx

Artículo publicado en Reforma, el 9 de mayo de 2017.