Zona Económica Especial
. 20 marzo, 2018

“El éxito yace donde la oportunidad y la preparación se encuentran” —Bobby Unser

El pasado 12 de diciembre de 2017, el Ejecutivo Federal publicó en el Diario Oficial de la Federación el “Decreto de Declaratoria de la Zona Económica Especial de Progreso”, poniendo así la “primera piedra” de lo que promete convertirse en uno de los motores que podría impulsar el crecimiento económico en nuestro estado. ¿Qué nos dice el Decreto? ¿Qué podemos esperar de la Zona Económica Especial de Progreso? ¿Qué debemos hacer para sacarle el máximo provecho?

La primera parte del Decreto detalla cuál será la extensión y el espacio físico de la Zona. En concreto, nos dice que su extensión será de 1 mil 774 hectáreas, de las cuales 321 (18%) provendrán de predios federales y el resto deberá ser asignado a través de permisos y de los planes que aprueben las autoridades de la Zona, el Gobierno del Estado de Yucatán, la Federación y el municipio de Progreso. Se espera que el área de influencia de la Zona incluya los municipios de Chicxulub Pueblo, Conkal, Kanasín, Mérida, Progreso, Ucú y Umán, que comprenden a poco más del 50% de la población estatal.

La segunda mitad del Decreto abunda en los beneficios fiscales de la Zona. De entrada, se plantean beneficios aplicables durante ocho ejercicios. De acuerdo con Artículo Séptimo del Decreto, la Zona tendrá que iniciar operaciones a más tardar el 30 de noviembre de 2018 y, para efectos fiscales, se entenderá que los periodos de beneficios se extenderán del 2019 al 2027.

En cuanto al Impuesto al Valor Agregado (IVA), se fija una tasa de 0% a las empresas residentes en México para las operaciones que se realicen al interior de la Zona. Para lo que se destine al mercado nacional, se plantea aplicar la tasa en curso (16%). En el caso de bienes que provengan del extranjero hacia la Zona, no se les cobrará IVA dado que no se considerarán importaciones. Tampoco se cobrará IVA a las empresas que destinen sus bienes al mercado exterior.

Cabe destacar que la exención del IVA a las operaciones dentro de la Zona incentiva que se instalen las cadenas productivas completas. Con ello todos los proveedores de la cadena estarían sujetos a los beneficios de la Zona. También se da oportunidad a los fabricantes a comprar bienes de importación, pues éstos no serían afectados por el impuesto.

En cuanto al Impuesto Sobre la Renta (ISR), el Decreto incluye una serie de rubros para la deducción de inversiones. El Decreto retoma los porcentajes establecidos en la Ley del ISR para actividades de empresas con menos de 100 millones de pesos de ingresos en el ejercicio inmediato anterior, aquellas dedicadas a la construcción y ampliación de infraestructura de transporte y/o aquellas dedicadas a actividades relacionadas con la Ley de Hidrocarburos. A todo este tipo de empresas se les otorgaron beneficios fiscales equivalente a los del ejercicio 2017.

El Decreto también toma aquellos porcentajes para las actividades de inversión con deducciones dentro de la Zona. Por las fracciones con altas deducciones, se puede observar que se busca impulsar a las industrias manufactureras (fabricación de papel o productos de tabaco) y a la automotriz, así como a la fabricación de componentes eléctricos y electrónicos. Llama la atención el rubro de la deducción en inversión para la construcción de aeronaves, que alcanza el 77%. Es el mayor diferencial respecto a los postulados originales de la Ley del ISR, dando la impresión de que se buscará privilegiar la inversión en aeronáutica. Además de lo anterior, se debe recalcar que las empresas dentro de la Zona gozarán de deducciones adicionales de ISR por conceptos de capacitación (50%), y esquemas de amortizaciones y depreciaciones más amigables que el resto de las empresas.

A reserva de lo expuesto en el Decreto, es necesario esperar a conocer el plan maestro y el programa de desarrollo de la Zona, para identificar a las industrias específicas que buscan atraer y el programa de ordenamiento territorial y urbano de los municipios del área de influencia. Una buena noticia es que las industrias beneficiadas, de acuerdo con el programa de deducciones del ISR, son compatibles con las industrias identificadas como potenciales para Yucatán en el Atlas de Complejidad Económica de México. Así que, querida lectora, querido lector, estemos atentos a los avances que se vayan dando en la implementación de la Zona. ¡Podemos estar mejor y la Zona Económica Especial de Progreso podría ser parte de ello!

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En menos de 280 caracteres: Por todo lo anterior, también será importante estar atentos al nombramiento de la Autoridad de la Zona Económica Especial de Progreso, dado que será la persona clave a cargo de implementar esta importante política económica para Yucatán. Es recomendable que desde ya tanto los líderes de las cámaras empresariales como los candidatos a la gubernatura tengan este hecho en mente.